Piensa tu futuro‎ > ‎

Busca carreras


Las carreras universitarias de pregrado, grado y posgrado, en Universidades, Institutos Universitarios y Terciarios, se agrupan por ramas y áreas de estudio.

Las ramas se vinculan con la totalidad de los conocimientos reunidos para tratar los problemas o preguntas que le surgen al ser humano sobre las ciencias, el mundo, los cálculos, la salud, los hombres, la relación social. Un mismo problema puede ser tratado desde distintas ramas. Por ejemplo, para armar una política que reduzca los efectos de la contaminación, son necesarios profesionales de las ramas de ciencias básicas, de la salud y de la social. La salud puede implicar a la medicina, la paramedicina, la veterinaria; las ciencias básicas a la naturaleza y el ambiente; y la social a los negocios, la comunicación, las leyes. Estas alternativas constituyen las áreas de carreras. 

Las áreas implican subgrupos de carreras para abordar, de múltiples maneras, los temas antes mencionados. Un mismo problema puede adoptar varios análisis, tratamientos, soluciones y resultados, según desde dónde se lo mire. Si profundizamos el ejemplo anterior, podremos ver que los trabajos que un Ingeniero Químico, un Asistente Social y un Enfermero pueden hacer contra la contaminación ambiental serán distintos, aunque complementarios.


ELECCIÓN POR MOTIVOS ECONÓMICOS
Uno de los temas que se presenta habitualmente como disyuntiva para muchos jóvenes a la hora de escoger una carrera, es el de la motivación de su elección. Esto es, en otras palabras, el conflicto que se despierta al tener que elegir entre aquello que les apasiona y aquello que consideran que les resultará más rentable.
Y así, encontramos personas cuya prioridad es encontrar un espacio que les de prestigio a nivel social, gente que busca una profesión que les dé dinero para tener determinadas comodidades y estilo de vida mientras que otros se inclinan por encontrar una actividad que disfruten y sientan como su verdadera vocación.

Es necesario comenzar aclarando que, en este aspecto, no existen las buenas ni las malas decisiones. Todo depende de lo que cada persona esté buscando, de cuáles sean sus expectativas y de hasta dónde la elección se adapte a todo esto.

La elección de una carrera únicamente por cuestiones monetarias suele deberse a alguna de las siguientes alternativas; la persona:
  • Está habituada a un determinado status socio-económico y quiere conservarlo.
  • No ha sentido algunas carencias de esta índole y enfoca su futuro a la satisfacción de las mismas.
  • No puede resolver su elección vocacional, por lo que se centra en una reflexión menos profunda, a fin de no tener que afrontar otros factores
  • Usualmente, el tipo de decisiones basadas únicamente en un proyecto de ganancias materiales es bastante difícil de ser modificado. Quienes  optan por esta opción, casi siempre se han visualizado en el futuro viviendo en un cierto entorno, con determinadas comodidades, etc.
Piensa en todas las ventajas y desventajas que tiene tal elección. Y también las diferencias que existen entre lo imaginado y lo real, entre lo deseado y aquello que el mundo laboral le propondrá. O sea: existe la posibilidad de que todo resulte tal como lo imaginaron, y existe la posibilidad de que los obstáculos sean mayores a los pensados. Lo que sí buscamos es que no sea una elección que se dé por sentada, sino que en caso de estar lo económico en la cima de sus prioridades, lo tenga presente como tal.

El éxito…ese objetivo que buscamos alcanzar
A fin de llegar a una decisión coherente con vos mismo, lo importante es que puedas pensar cuál es tu idea de éxito, con qué cosas creés que serías feliz a nivel laboral.

También es necesario que consideres que quizá tu primer año laboral no sea tal como lo soñaste y deberá transcurrir un tiempo hasta que puedas comenzar a alcanzar las metas que te propusiste. Entre la fantasía que propone la cabeza y el mundo de oportunidades reales suele haber una diferencia que es necesario atravesar en algún momento. Pero, como bien enseña Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido”, todo es más fácil y más claro cuando se tiene un sentido, un horizonte que hemos escogido y que sirve de guía.

LA INFLUENCIA FAMILIAR
La influencia familiar sobre el proyecto de vida de los hijos es inevitable. Desde las profesiones paternas, sus hobbies, las carreras no concretadas, hasta las expectativas expresadas directa o indirectamente… todo forma parte de lo que los hijos van incorporando, ya sea para imitar o para descartar como propio. ¿Cómo aprovechar positivamente la influencia familiar en la orientación vocacional de los hijos?
Cuando comenzás a preguntarte acerca de tu futuro, tus padres, por su parte, también se sienten parte activa de esta etapa, en la cual pueden renacer en ellos recuerdos, sueños cumplidos, expectativas no satisfechas.  Incluso pueden experimentar una reedición de lo ya vivido y, para muchos, hasta constituye una especie de “segunda oportunidad”. 
 
¿Las influencias familiares son siempre negativas?
No necesariamente. Las influencias son parte necesaria e inevitable para que el ser humano vaya formando su personalidad y, por ende, sus gustos, intereses, etc. Éstas se transforman en negativas cuando se convierten en exigencia, en mandato (mandamiento, orden). 
Lo que es importante que seas capaz de diferenciar es si este mandato es real o simbólico.
Por ejemplo: un mandato real se haría evidente si tus padres critican constantemente la carrera de tu interés, si la desvalorizan, si se rehúsan a apoyarte, ya sea emocional o económicamente -pero cambiarían su posición si la elección fuera diferente-.  También, en ocasiones, se ponen en juego intereses familiares, incitando a estudiar alguna carrera que permita optimizar o seguir con la empresa familiar o, simplemente, que se continúe con la “profesión generacional” (profesión que, se da por sentada, debe ser ejercida por todas las generaciones de una familia).
El mandato es simbólico cuando está basada en una impresión, un sentimiento interno, más que en hechos concretos. Un ejemplo de esto sería si nunca conversaste abiertamente sobre el tema con tu familia pero suponés que tus padres opinan tal o cual cosa y actuás en consecuencia por esa sensación.
El saber distinguir cuál de estas dos situaciones se está dando es muy importante, y es el punto de partida para poder resolver la situación.
 
Rescatar lo valioso de las experiencias vividas que ofrecen los mayores
Aprender a escuchar y a negociar, cuando sea necesario. 
El apoyo que puedas recibir de tu familia es muy importante, así como el conflicto familiar constituye una dificultad adicional para la concreción de una carrera. Sin embargo, esto no implica que por evitar el conflicto tengas que elegir ciegamente la carrera de preferencia de tus padres, ni que por "no darles el gusto" rechaces las carreras que ellos preferirían. Lo más sano es que utilices la información que ellos te brindan conjuntamente con lo que analices sobre tus propios gustos, intereses, habilidades, expectativas, etc. y en caso de haber discrepancia, trates de que comprendan tus motivaciones y logres su apoyo.

RECUERDA QUE SOLO TÚ DEBES TOMAR LA DECISIÓN FINAL