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LA VOCACIÓN
Al ir finalizando la escuela secundaria, se ponen en juego muchos aspectos personales que antes parecían no haber surgido. Entre ellos, suele asomar un tema de particular importancia: la vocación. ¿Qué es la vocación? ¿Se nace con la vocación o se hace? ¿Puedo tener más de una vocación? ¿Y si no la encuentro?

¿Qué es la vocación?
Es un "llamado interior" íntimamente relacionado con el verdadero ser, con lo más profundo de la persona.  Es la que determina nuestro objetivo en la vida. Se va generando en ese punto intermedio que está entre las capacidades e intereses personales y las necesidades que propone, o impone, el mundo. Puede estar expresada a través de un estudio, un trabajo, un hobby, o cualquier otro comportamiento. 
La diferencia con otro tipo de actividad es que en ella radica una curiosidad permanente y un placer por su ejercicio, más allá de los logros externos, de la definición de éxito que tengan los demás.  La persona que sigue su vocación se siente plena y satisfecha, ya que la vocación comprende todas las dimensiones de la vida humana.
 
¿Se nace o se hace?
El Ser Humano no nace con una vocación definida.  Sí puede suceder que, desde muy pequeño, cuentes con determinadas aptitudes e intereses, especialmente incentivado por el entorno inmediato, tu familia. Esto puede colaborar a una cierta inclinación vocacional. La vocación se va armando a lo largo del camino de la vida.  Es un proceso abierto, que permanentemente se sigue construyendo, rearmando; en parte permanece igual, en parte se modifica.
 
¿Cómo surge?
Puede ser determinada por la conjunción de múltiples factores: tu historia familiar, tu medio socio-cultural, tu historia educativa, las experiencias que hayas vivenciado, tus intereses, las aptitudes que hayas ido desarrollando.  Y allí, de todos estos aspectos en su interrelación con el medio, asoma tu vocación.
Más allá de lo expuesto, es fundamental no aguardar la vocación de forma pasiva, sino todo lo contrario.  Es necesario ir a su búsqueda: probando, averiguando, indagando, movilizándose tanto externa como internamente.
 
¿Puedo tener más de una vocación?
Hay individuos que poseen múltiples capacidades, gustos, etc. Sin embargo, la vocación suele ser una sola: el llamado más fuerte. Si tenés muchos dones, habilidades e intereses, también podés sufrir por tener que renunciar a necesidades y deseos muy pasionales. Para no vivirlo traumáticamente, deberás comprender que sólo focalizándote en algo podés alcanzar los mejores resultados; por lo tanto, al dejar de lado algunas inquietudes, te permitís desarrollarte plenamente en la que eligiste como “vocación” y dar todo de vos en ese camino que elijas. Si este es tu caso, te recomendamos reflexionar con las preguntas del ejercicio de misión personal.
 
¿Qué sucede si no descubro la vocación antes de finalizar el colegio?
Este es un dilema ante el que se encuentran muchos adolescentes, cuando se acerca la finalización escolar y aún no saben qué harán el próximo año.  La pregunta típica de cualquier persona que interactúa con alguien que está cursando su último año del secundario suele ser: “¿Qué vas a seguir?” y esto no hace más que reforzar la importancia que se le otorga a este asunto, y a veces sumar más presión. Pero otras veces es útil para "despertarnos" y empezar a pensar seriamente en nuestro futuro.
La presión social, en ocasiones la insistencia familiar, el observar a otros compañeros con una decisión ya tomada, sumado a los acontecimientos propios del último año del secundario, pueden colaborar a que los momentos de reflexión se vean influenciados por la tensión, la ansiedad y la angustia. 

APROVECHA TUS FORTALEZAS
En los últimos años, se viene entendiendo que es más efectivo enfocarse en sacar el máximo provecho de las fortalezas que invertir recursos escasos en corregir debilidades. Esto es aplicable tanto a las empresas como a nosotros como profesionales, ya sea en carácter de empleados o de trabajadores independientes.

¿A qué nos referimos con fortalezas?
Comúnmente se entiende por fortalezas al conjunto de características destacadas y actividades que realizamos bien. Pero el concepto de fortalezas al cual nos referimos en este módulo es más abarcativo:
Definimos fortalezas como el conjunto de actividades que:
  • Nos atraen; tenemos ganas de realizarlas, aún si nos genera nerviosismo previo o temor al fracaso.
  • Ejecutamos bien, en general mejor que el promedio de las personas.
  • Cuando las realizamos solemos concentrarnos y hasta perder la noción del tiempo.
  • Sentimos que nos brindan energía, sensaciones positivas, aún cuando físicamente nos agoten.
  • Querríamos perfeccionarnos y tener oportunidades de volver a realizarlas.
Por otro lado, definimos debilidades como aquellas actividades que:
  • No disfrutamos, nos disgustan, nos generan emociones negativas.
  • Preferiríamos que terminen rápido o que no tengamos que volver a realizarlas.
  • Nos agotan mentalmente; nos quitan energía.
  • Es importante notar que una actividad que realizamos bien, no necesariamente es una fortaleza. Si no nos gusta, si no disfrutamos de su realización, es preferible dejarla de lado y concentrar nuestra vida en realizar las que sí constituyen fortalezas.
Del viejo modelo al nuevo:
Solemos invertir gran parte de nuestro tiempo en mejorar nuestras debilidades. En el mejor de los casos, de esta manera, podemos lograr realizarlas de manera mediocre, pero nunca vamos a poder destacarnos en ellas porque nos faltan los demás ingredientes clave para tener éxito verdadero: disfrute, interés, habilidades específicas.
En cambio, si invertimos el mismo tiempo en desarrollar aún más nuestras fortalezas existentes, podemos lograr destacarnos profesionalmente y disfrutar de una sensación de bienestar y logro, al realizar en el día a día un aporte único.

¿Puedo realmente dejar de lado las debilidades?
Es importante que desarrollemos una carrera profesional coherente con nuestras fortalezas. Si la profesión o el puesto específico que pretendemos conseguir requieren la realización de muchas actividades que en nosotros son debilidades, estamos condenándonos al fracaso profesional y personal. Por eso es muy importante la identificación de nuestras fortalezas y debilidades, intereses, habilidades, etc., analizar su correspondencia o no con el área profesional en cuestión, y evitar seguir esa dirección.
Sin embargo, es prácticamente imposible encontrar un trabajo en el cual el 100% del tiempo pongamos en práctica nuestras fortalezas. En esos casos, cuando la elección es “casi” perfecta, debemos buscar de manera creativa cómo transformar nuestras debilidades en irrelevantes:
  • Conseguir que lo realice otro que sí tiene fortalezas en esto.
  • Encontrar alguna manera diferente de lograr el mismo resultado pero realizando otras actividades donde sí tenemos fortalezas, o al menos no tenemos debilidades tan marcadas.
  • Disminuir la frecuencia y duración de esas actividades, para poder luego abocarse a nuestras fortalezas.
  • Aprender, en los casos donde no logramos resolverlo con los métodos  anteriores, al menos hasta el nivel mínimo requerido para la realización de dichas actividades.
Identificando mis fortalezas y debilidades
Te proponemos la siguiente actividad, que te permitirá identificar tus propias fortalezas y debilidades:
Durante el día, y durante una o dos semanas, describí las actividades realizadas de la manera más concreta posible –pensando específicamente en qué circunstancias, bajo qué condiciones, para quién, por qué, dónde, de qué manera, etc..-, y marcá las sensaciones que te generó cada una antes, durante y después de haberlas realizado.

Finalmente, pasá en limpio aquellas actividades que son claramente fortalezas y aquellas que sin lugar a dudas son debilidades. Las que tienen elementos de ambas o no generan en vos sensaciones importantes, pueden mantenerse de esta manera. Lo importante es que encuentres un camino profesional que el día a día te presente desafíos en los cuales puedas aprovechar muchas de tus fortalezas.

CONOCE TUS INTERESES
Una manera de acercarse a las diferentes carreras posibles, es a través de las ramas y áreas de estudio. De esta manera, llegarás a un abanico más acotado de alternativas, en función a puntos generales que tienen en común.
Los temas que te gustan, tienen múltiples posibilidades de estudio y profesionalización, según la carera que elijas. Te proponemos encontrar la que mejor se adapte a tus aspiraciones. 


RECUERDA QUE SOLO TÚ DEBES TOMAR LA DECISIÓN FINAL