Piensa tu futuro


Quizá por primera vez te encuentres frente al desafío de pensar y pensarte en un futuro no tan lejano. Y, también, de sentirte protagonista y responsable de éste.

En muchas ocasiones, la reflexión sobre este tema se ve interferida por otros sucesos. En otras, se ve totalmente bloqueada por el miedo.

Los temores son naturales y frecuentes, y suelen estar relacionados con la confusión e indefinición que propone el futuro desconocido. Suelen aparecer, entre otros, alguno o varios de los siguientes temores:
  • a tomar una decisión equivocada, a fracasar (no porque sea realmente un fracaso, sino porque es percibido como tal)
  • a todo lo que implica el ingreso a la vida adulta, con sus correspondientes responsabilidades, exigencias, demandas, libertad, etc.
  • al mundo donde vivimos, a la falta de oportunidades
  • a no poder cumplir las expectativas propias y, en ocasiones, las de los demás
  • a las elecciones a realizar que, como toda elección, implica escoger algo y renunciar a algo
La elección de una carrera es un momento de suma importancia en la vida de cualquier persona y, como tal, puede ser generador de muchas y diversas emociones. 
Para algunos jóvenes puede darse como un proceso natural que va tomando forma a lo largo de los años mientras que, para otros, la elección propiamente dicha parece darse “de repente”, en un instante, aunque sea el resultado de una historia de vivencias y decisiones.  Es principalmente para este último grupo para quien la decisión ocupa un papel fundamental y decisivo.

¿Qué implica elegir una carrera?
  • Tomar una decisión propia, de forma independiente.
  • Hacerte cargo de la elección con sus correspondientes consecuencias.
  • Animarte a pensar y proyectarte en el futuro.
  • Arriesgarte al cambio.
¿Por qué me siento agotado/a?
Si bien no existe un único motivo,  este sentimiento suele estar relacionado con uno o varios de estos hechos:
  • La ansiedad que produce lo desconocido (ingresar a un nuevo sitio, tras 12 o más años en una misma institución; nuevos compañeros, nuevos profesores, nuevas materias, nuevas modalidades de estudio y de evaluación, etc).
  • El asumir nuevas responsabilidades (la universidad, a diferencia de la escuela primaria y secundaria, resalta la condición individual).
  • El temor a equivocarte, a fracasar.
  • Los sentimientos de inseguridad, el desconocimiento del mundo universitario, la realidad socio-laboral.
  • Los pensamientos y sentimientos propios de la edad.
  • La falta de contención y orientación en el traspaso del secundario a estudios superiores.
  • La dimensión de "definitiva e irrevocable" que frecuentemente tiene cualquier decisión para un adolescente.
¿Es normal sentir que me agota elegir una carrera?
Por todo lo que comentamos antes, es totalmente esperable sentirse cansado y desgastado con la elección de la carrera,  más por lo que ella implica que por la elección propiamente dicha.
No existe una receta mágica para que todos estos temores desaparezcan y puedas finalizar la escuela completamente tranquilo y seguro. Sin embargo, hay una receta largamente probada para vencerlos. Los miedos suelen desvanecerse a través de dos caminos: comprendiendo qué es lo que los provoca y enfrentándolos. A modo de fantasma, cuanto más tiempo transcurre con un temor alojado en tu interior y sin la posibilidad de poder expresarlo y actuar, más grande se hará, reforzando el círculo y haciendo que sea más difícil romper con él.

LA ORIENTACIÓN PROFESIONAL 

Ante la incertidumbre y la confusión que pueden suscitarse frente a la elección de una carrera, suele aparecer como propuesta la orientación vocacional. ¿De qué se trata la orientación vocacional? ¿Qué resultados brinda?
En ocasiones, se recurre a la orientación vocacional con la pregunta “¿qué carrera sigo?”, detrás de la cual se esconden preguntas internas más profundas: “¿qué voy a hacer de mi vida?”, “¿qué quiero ser?”, “¿quién soy?”.

Es importante aclarar que nadie puede responder estas preguntas por uno como si brindara una “solución mágica”. El objetivo principal de esta orientación vocacional es ser una herramienta y un espacio orientativo que te permita aprender a elegir entre infinitas alternativas, dentro de tu propio proyecto de vida. 

Muchos se preguntan si la elección de carrera que ya han realizado es la adecuada. Esta duda puede verse aminorada o reforzada según el apoyo recibido, la reflexión y la búsqueda de información realizada durante tu proceso de decisión. ¿Existe alguna forma de saber previamente si la carrera escogida es la adecuada?
En algún momento del largo proceso que implica escoger una carrera suele desarrollarse en los alumnos alguno de los siguientes cuestionamientos: “¿y si me equivoco de carrera?”,  “¿y si esta carrera no es para mí?”, “¿y si no llego a estudiar lo suficiente?”, “¿y si no soy todo lo capaz e inteligente que la carrera requiere?”, “¿y si no llego a recibirme?”, “¿y si no me gusta lo que aprendo?”, “¿y si me cuesta mucho?”, etc.  Todo esto nos conduce a una única pregunta:

¿Existe alguna forma de saber previamente si la carrera escogida es la adecuada?
Si bien no existe una respuesta definitiva que nos proporcione esa certeza, sí encontramos algunos recursos  que pueden colaborar a que la decisión sea informada, prudente y más sencilla:

Autoconocimiento: es tener la capacidad de conocerse a uno mismo, con todos los aspectos que esto implica (conocer los propios intereses, preferencias, aptitudes, potencialidades, necesidades, expectativas, habilidades, etc.). En reiteradas ocasiones, la incertidumbre respecto a lo vocacional está íntimamente relacionada con la incertidumbre respecto a lo personal.  Es importante destacar que, precisamente la adolescencia, es una etapa de constantes cambios y de autodescubrimiento, por lo cual es todo un desafío sentirse seguros y confiados respecto a las elecciones que se realizan. Para este aspecto en particular, entonces, podés recurrir a la ayuda de un profesional del área de la psicología.

Conocimiento sobre las distintas carreras e instituciones: esto incluye un conocimiento real y concreto de la carrera, a través de información sobre los planes de estudio, carga horaria de la cursada, cantidad de materias, modalidades de examen, duración de la carrera, opciones de instituciones donde estudiarla, requisitos, etc. Aunque ya sepas en qué universidad te gustaría estudiar, siempre es bueno tener una visión amplia y, antes de inscribirse, recolectar información sobre otras universidades y visitarlas. Sobre este punto, existen numerosas opciones de consulta, tales como las guías de carreras.

Conocimiento de la realidad: este último punto es, quizá, el más difícil de lograr. Te recomendamos conversar con estudiantes y profesionales de la/s carrera/s de interés, que puedan compartir sus experiencias y aconsejarte.  Si bien cada uno tendrá un punto de vista diferente, según lo que ha vivido, todos te ayudarán a formar un concepto más amplio y práctico sobre lo que te interesa.

En conclusión, en un primer acercamiento a la elección de tu futuro educativo, te sugerimos concentrarte en estos tres puntos y pensar cuál de ellos creés que sería  bueno reforzar.  A partir de allí, sabrás dónde acudir para que tu decisión sea la mejor decisión que podrías tomar

RECUERDA QUE SOLO TÚ DEBES TOMAR LA DECISIÓN FINAL